viernes, 30 de agosto de 2013

SHADOWS OF THE DAMNED


POR: METALMAN



Grasshopper Manufacture es una compañía Japonesa fundada en 1998. Son los creadores de Killer 7, No more heroes y Lollipop Chainsaw entre otros. Su cabeza más visible es el original Suda51 (Goichi Suda), aunque el equipo cuenta con bastantes desarrolladores de alto nivel. Desde 2009, el encargado de sonido de la compañía es el destacado Akira Yamaoka, creador del singular sonido de la saga Silent Hill


Si existe un equipo peculiar, y para nada falto de personalidad, en el cada vez más “cinematográfico” mundo del videojuego, ese grupo sin duda es Grasshopper. Una desarrolladora capaz de crear la misma cantidad de amor y de odio a la vez, pero siempre teniendo en cuenta que este es el precio a pagar por ser fiel a unas ideas propias: Es imposible gustarle a todo el mundo siendo original.

Con Shadows of the Damned sucede algo similar que con el resto de sus obras, aunque hay que destacar que, en este caso, se contó con la participación del magnifico Sinji Mikami (RE), lo que repercute en un sistema de juego más accesible y conocido (tomando como referencia directa a RE4, aunque con libertad de movimiento al disparar).

SOTD es un juego de acción en tercera persona (al estilo Gears of War) que transcurre en un mundo oscuro (el mismísimo infierno) y violento, pero que rebosa a la vez de un marcadísimo humor negro y unas leves pinceladas de sensualidad y romanticismo.


En este título controlaremos a García Hotspur, un duro caza demonios de origen Mexicano que, sin comerlo ni beberlo, al volver a casa después de una cacería como cualquier otra, se encuentra con que los demonios han planeado secuestrar a su novia Paula. Lo cierto es que, en concreto, se ocupa de ello el malévolo Flemming, un alto representante del mundo infernal que, harto de García, le tiende una trampa para que se adentre en el averno…donde será una presa mucho más fácil.

Es otra vuelta de tuerca al tan presente (En esta generación) relato de Dante Alighieri, pero desde la perspectiva de un duro y mal-hablado Méxicano acompañado de su inseparable amigo Johnson. Este “Flamante” amigo no es otra cosa más que un demonio arrepentido que trabaja con Hotspur. Concretando, Johnson es su arma (capaz de mutar al conseguir gemas mágicas infernales) y su fuente de saber. (En cualquier momento del juego podremos acceder a la “Johnson-pedia”, donde encontraremos información de diversa índole).

En SOTD encontraremos puzzles, terror, acción y comedia, siendo un abanico bastante extenso, y poco usual, que conforma una obra de arte pensada para inconformistas y curiosos: Es un juego sumamente original (que no innovador). Apartando de la ecuación el tono humorístico, diría que SOTD posee todo aquello de lo que la saga Resident Evil carece ahora mismo: Clase.


SOTD no es el adalid de la potencia, ni lo pretende, siendo más bien uno de esos juegos que destacan y despuntan por su diseño particular. Diseño acertado y para nada usual que se compone, posiblemente, de retales pertenecientes a Silent Hill, Resident Evil, arquitectura gótica y un tono colorido con clara inspiración Mexicana, donde la muerte es una alegre celebración…

El diseño de las armas, de la ropa, de todos y cada uno de los enemigos, de la erótica Paula y de casi cualquier elemento que contemplemos es simplemente magistral, quedando solo empañado por el uso “medio-eficiente” del Unreal engine, que en esta obra en concreto, no pega ni con cola.

Nos encontramos ante un juego con unos balances extremos, mezclando brillos coloristas con oscuridades casi absolutas, lo que no hace más que reafirmar su personalidad (los gustos van a parte) y su propia atmósfera.


Destacar sobre todo el genial diseño de los jefes finales y medios, que suelen poseer un tamaño descomunal y una representación bastante conseguida. En contrapunto, se hubiera agradecido una representación arquitectónica algo más curva, pues los escenarios dan, en bastantes ocasiones, una sensación “cuadradota” excesiva.

Suena bastante extraño, pero si mezcláramos Silent Hill con Gears of War, y le pusiéramos una pizquita de Just Cause 2 y de Pain Killer…nos encontraríamos con algo aproximado. 

Respecto al sonido y BSO, la prensa especializada no dudó un instante al calificarla como magistral, y estoy de acuerdo, al igual que con su repertorio de FX…pero hubiera sido genial en otro juego, no en este. Un marcado humor, con esas pinceladas antes mencionadas de erotismo, no pegan ni con cola con una banda sonora de tono sintético-industrial-orgánico, que recuerda en exceso a Silent Hill.


Si un Silent Hill hubiera contado con esta BSO, seguramente contaría con el mejor apartado sonoro de toda la saga…pero aquí no pega, creando una atmósfera opresiva en exceso que invita al melancolismo, y no es válida para un juego de acción caricaturesco.

En sus FX, en cambio, todo es acertado y con unas calidades extremas, tanto de producción y acabado como de composición. Insisto, la banda sonora es brutal, pero no pega, no acompaña como debiera y se vuelve incómoda durante todo el juego.

Centrándonos en sus aspectos jugables, nos encontramos con variedad de armas, ataque cuerpo a cuerpo, puzzles basados en la exploración y la lógica…suficiente para un título de acción que se puede considerar la mezcla perfecta entre Resident Evil 4 y Gears of War.


En no pocas ocasiones tendremos que lidiar con la oscuridad, un ente que cubre todo el escenario y nos resta vida sin parar. La forma de acabar con este suceso consiste en buscar interruptores (que no suelen estar a la vista y nos invitan a buscarlos mientras la oscuridad nos consume) o disparar a “las cabras alógenas” dispersas por el escenario…sí amigos, disparando a las cabezas de Cabra iluminaremos nuestro camino, pero eso si, algunos enemigos las apagarán, lo que redondea en unos momentos de acción geniales y trepidantes: ¿acabo con los 6 enemigos que tengo detrás, o me voy directo a por el demonio que quiere apagar la luz? 

El enfoque que van recibiendo los enfrentamientos a medida que progresamos en el juego es fantástico, creando una riqueza de patrones y de sucesos bastante divertidos.

En los enfrentamientos finales tendremos que buscar los puntos débiles, que a veces están a la vista y en otras ocasiones tendremos que jugar con la antes mencionada oscuridad, alternando entre la luz y las sombras para derrotar a nuestros enemigos.


Para recuperar vida tendremos que emborracharnos (tranquilos, en el infierno el alcohol es salud), buscando botellas dispersas por el escenario o adquiriéndolas en máquinas expendedoras.

Cada vez que acabemos con un demonio importante, recibiremos una gema mágica infernal, que servirá para potenciar a nuestro inseparable Johnson. Además, según descubramos gemas rojas (ocultas en el escenario) o se las compremos a cierto amigüete del averno “bastante florido”, podremos invertirlas en potenciar nuestras armas, mejorando el alcance, la cadencia o el daño.

Es un juego de mecánica simple pero disfrutable al 100%, gracias, sobretodo, a la genial variedad de patrones enemigos, que analizados por separado no destacan en exceso (sobre todo los enemigos más comunes) pero que en conjunto recrean un desafío de muchos kilates, divertido y original.

No es un juego excesivamente difícil, aunque nos encontramos con tres dificultades: fácil (llamada Cazador de Limones!!), normal y difícil, donde solo la última nos puede plantear algún reto a tener en cuenta.      


SOTD es una obra peculiar, como casi todo lo que Grasshopper realiza, pero esta vez desde un punto de vista mucho más accesible y jugable, creando un producto bastante bueno, que comparte lo mejor de los juegos “comerciales” con ese punto irreverente de producto “de autor”.

Yo solo cambiaría su BSO, que lo convierte en algo mucho más lúgubre de lo que en realidad es.

Un juego sencillo pero adictivo, con un mundo original y sumamente divertido. Para todo aquel que busque algo diferente y que esté cansado de los juegos “Callofduty-zados”. Si te gusta el espíritu nipón en los videojuegos (ese que muchos dicen que ha muerto…), no lo dudes, Shadows of the Damned es un producto japo 100%. Desde mi punto de vista es un gran juego.


7,9/10

2 comentarios:

  1. con pesar tuve que avandonar este juego por su jugabilidad,me flipaba pero me frustraba mucho,aunque volvere a picar tarde o temprano con Killer is dead y Lollipop . Me encantan tus analisis un saludo!

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    1. Tiene algún momento bastante duro, pero merece la pena reintertarlo.

      Gracias por comentar, un saludo!

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