martes, 11 de agosto de 2015

CAPITÁN HARLOCK: EL FUTURO YA ES PASADO


POR: METALMAN

Si existe una figura realmente importante dentro del subgénero de las Space Operas, esa es la de Leiji Matsumoto, padre de Harlock y de otros tantos personajes dramáticos esparcidos por todo su universo.

Ese universo tiene un nombre concreto: Leijiverso, y reúne a personajes y series del tipo Space Battleship Yamato, Galaxy Express 999, Queen Emeraldas, Interestella 5555 e inclusive al protagonista del artículo, Capitán Harlock.

Si bien es cierto que aquí en España se trata de un mangaka más referencial que cualquier otra cosa (sus obras han tenido un éxito minoritario), estamos ante uno de los artistas más importantes dentro de la ciencia ficción mundial (en torno a la animación y los cómics), y sus obras se han convertido en biblias para legiones de seguidores esparcidos por todo el globo. Es un maestro en su tierra, tan querido y tan venerado como el gran Osamu Tezuka, al que se le considera el padre del manga.

Harlock fue un gran éxito de finales los 70, que curiosamente jamás finalizó en su formato cómic y que le cedió casi toda la popularidad a la serie televisiva del mismo nombre. Entre Matsumoto, Rintaro y la Madhouse, crearon una de las leyendas más queridas del país del sol naciente. Por cierto, su banda sonora original es mítica dentro de la animación nipona, y fue interpretada por la Filarmónica de Tokyo.


Ha sido una serie que ha tendido a distorsionarse y a re-interpretarse a sí misma de forma voluntaria, pero manteniendo un mismo interés: La figura del Capitán Harlock. Es llamativo, y posiblemente sea el punto más destacable de la obra original, cómo Matsumoto creó un personaje frío, de fuertes e inamovibles convicciones, que apenas gesticulaba o hablaba y que valía más por las dudas que levantaba su pasado que por las acciones de su presente.

Os parecerá extraño, pero fue un personaje que funcionaba porque estaba envuelto por un aura de misterio que no era nada usual en su momento, y la expectación que levantaba conocer el por qué de su existencia y de sus convicciones era más fuerte que él mismo. No existen demasiados personajes de un alcance tan romántico como Harlock, y puede que los más parecidos sean también obra de Matsumoto.

Harlock, en la gran mayoría de su obra, es conocido por ser el defensor de la tierra. El único que tuvo el valor y la osadía para hacerle frente a la amenaza de "Las amazonas", a bordo de su carismático buque pirata: el Arcadia. La mitología nórdica siempre estuvo presente en la serie, y tendió a más al convertirse en Harlock Saga (de lo poco que nos llegó aquí en formato vídeo), en donde se re-interpretó el contenido del Anillo de los Nibelungos.

En 2013, y tras varios retrasos, La Toei lanzaba en formato cinematográfico una nueva adaptación de las aventuras del capitán, esta vez en forma de un largometraje íntegramente realizado por ordenador, en el que se hacía especial hincapié en relación a su logradísimo acabado en 3D


Técnicamente es una pasada, y contiene un diseño que sabe caminar perfectamente entre la esencia de la serie de los 70 y los 80 y el estilo actual. Se han actualizado la mayoría de los personajes, e inclusive al Arcadia (cuyo aspecto es mitología viva del manga, sobre todo en referencia al estilo que mostró en The arcadia of my youth, un clásico obligado dentro de su saga), algo que pudo terminar en tragedia, pero que finalmente fue aceptado por la gran mayoría de los fans (¿os imagináis una nueva película de Star Wars en la que el Halcón milenario es diferente del original? Pues eso).

El sonido es épico, las batallas espaciales están muy bien montadas y, en líneas generales, nada que tenga que ver con sus apartados puramente artísticos es reprochable. Es de esas pelis que merecen la pena ser vistas...pero, no todo es de color de rosa.

Veréis, el problema gordo de Harlock es su guión. En primer lugar, porque nos muestra a un capitán invencible embutido dentro de una nave indestructible, y eso estrangula a la tragedia, mata a la emoción y aniquila por completo cualquier sorpresa durante un enfrentamiento. ¿Qué sentido tiene ver, en variadas ocasiones, a la flota enemiga enfrentándose a un Arcadia que nada más empezar el film te han dicho que se regenera solo? Ninguno.

Por otra parte, la película cuenta con un par de giros de esos que realmente te hacen agarrarte a la butaca (o al sillón), por lo inesperados que resultan y porque son demoledores...toda la mitología del capitán a tomar por el culo (no voy a desvelarlo, pero es terrorífico).


Si bien el film juega con el tiempo, y nos quiere dejar bien claro que capitanes hay muchos, tantos como Arcadias o como universos, me parece extremo lo que propone, aunque esto, teniendo en cuenta que hoy todo es un maldito reboot, solo tendrá peso para los que ya conocían parte de la obra (y ciertamente, me quedo con el pasado del Harlock original, al menos hasta inicios de los 90, que es el que yo conozco).

Hay buenos momentos y logra brillar en su apartado visual y sonoro, por lo que merece la pena ser vista, pero se queda en un intento curioso y algo flojo a nivel de guión. Había mucho más de lo que tirar, y le falta esa gran emoción que mostraban las batallas originales, así como una némesis más evidente y carismática. Al menos, sí que han jugado a respetar lo que esconde Harlock, aun sin gustarme el resultado.

Pese a lo que pueda parecer, no creo que sea una mala película, sino más bien una "algo floja", que por contar con semejante personaje, y con tanta historia épica a su alrededor, pudo permitirse mucho más.

Me quedo, principalmente, con las increíbles escenas en las que aparece el Arcadia envuelto en materia oscura, que son realmente bellas e impactantes.


Si os gusta la SciFi, y más aun las Space Operas, es un buen entretenimiento para matar dos horas, pero tened bien claro que emociona en pocos momentos, por muy espectacular que resulte de principio a fin.


4 comentarios:

  1. Aunque visualmente tenía aciertos, a mi no me gustó mucho esta peli. Me costó verla. Me gustó mucho más aquella versión de Space Battleship Yamato (que por cierto no sabía que era parte del mismo metaverso) que hizo la Toho de 2010. Y esa también tenía un guón con más agujeros que un queso de gruyer. Ahora toca ver las pelis de imagen real de Attack on Titan... que por cierto también dicen que no son muy buenas ¿Le estará pasando al cine japonés lo mismo que al americano? ¿¿¿Qué según meten más dinero y hacen un cine con más calidad técnica, baja en calidad artística???

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    1. A los japos les pasa que están más faltos de talento de lo que ellos se creen...demasiado tiempo dedicado a diseñar trajes absurdos y a pintar lolitas, y muy poco para crear guiones que molen o para recuperar la gloria del viejo manga molón. Es una pena que con esa calidad por bandera la peli sea argumentalmente tan triste...y sí, a mi me gustó mucho más Yamato, aunque tampoco me convenció del todo.

      De Matsumoto son todas las grandes Space Operas Niponas clásicas.

      La de cine japonés que veo y lo poco que hablo de ello...imagina lo mal que está la cosa. Está mucho mejor el tema Hollywood, porque su mal es distinto: quieren llegar a todos los públicos mediante una sencillez abrumadora y un espectáculo de luz y color imposible de evitar...pero van, de vez en cuando, y te sacan pelis de acción tan cojonudas como Al filo del mañana (y encima viene de un manga, tócate los huevos).

      De todas formas, cuesta encontrar pelis que realmente se sientan trepidantes, y da igual Japón que USA.

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    2. Por cierto, ahora que sabes que a Harlock en la serie original y en los cómics le consideraban el salvador de la tierra, entenderás por qué veo tan jodido el pasado alternativo que le han plantado en el film...es de locos! (está claro que querían sorprender al personal, pero joder, menuda forma de cargarse toda la mitología de un personaje).

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    3. Tampoco conocía el original, así que a mi no me sorprendió.

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